Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Sin embargo, muchas pueden prevenirse mediante controles periódicos y la detección temprana.
No es necesario esperar a tener síntomas para consultar con un cardiólogo. La frecuencia del control dependerá de la edad, antecedentes familiares y factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad o sedentarismo.
Generalmente se recomienda:
- Entre los 20 y 40 años: controles preventivos si existen factores de riesgo.
- A partir de los 40 años: realizar evaluaciones periódicas aunque no existan síntomas.
- Personas con antecedentes cardiovasculares: seguimiento según indicación médica.
Durante la consulta pueden indicarse estudios como:
- Electrocardiograma
- Ecocardiograma Doppler
- Ergometría
- Holter
- MAPA
La prevención permite actuar antes de que aparezcan complicaciones y mejora significativamente la calidad de vida.



