El consumo de tabaco es presentado en algunos medios como una opción exclusivamente personal. No obstante:

  1. La mayor parte de las personas que fuman activamente refieren querer dejarlo, especialmente cuando adquieren conciencia de los riesgos que corren, y encuentran dificultad en conseguirlo.
  2. El porcentaje de consumidores suele ser proporcional a los recursos que las industria tabaquera invierte en promoción, directa o indirecta.

La nicotina es el principal ingrediente psicoactivo que buscan los consumidores de tabaco: los cigarrillos y demás preparados tabáquicos pueden ser considerados como instrumentos para administrar nicotina. Por ello, los términos dependencia del tabaco (CIE-10) y dependencia de la nicotina (DSM-IV) suelen utilizarse indistintamente. Lo mismo suele ocurrir con los términos dependencia y adicción.

La mayor parte de los consumidores regulares de tabaco presentan un notable grado de dependencia y encuentran dificultades para abandonar su consumo de tabaco cuando deciden hacerlo. Lo más característico es la presencia de recaídas, vueltas a los niveles habituales de consumo; es habitual abandonar el consumo de tabaco tras varios intentos.

La dependencia del tabaco es relativamente fácil de adquirir (no es difícil pasar del consumo voluntario y controlado a un consumo sistemático y por encima del deseado) y, al igual que el resto de las dependencias, una vez adquirida, es un trastorno del que cuesta desprenderse, que lleva tiempo hacerlo y para el que muchas personas requieren ayuda profesional.

Un porcentaje no despreciable de las personas que fuman consiguen realizar el cambio de conducta que supone dejar de fumar sin especiales esfuerzos y/o sin precisar ayuda profesional: basta con que se planteen realizar un intento de cesación mínimamente serio.

La concientizacion social ayuda a percibir la dimensión real del problema y el hecho de que los profesionales sanitarios realicen intervenciones breves, pero efectivas, ayudan a valorar adecuadamente las ventajas de la cesación.

Esta es la principal tarea de los profesionales sanitarios al respecto: ayudar a los pacientes a comprender el factor de riesgo que supone el consumo de tabaco para su salud y facilitar que se planteen la necesidad de eliminarlo si realmente les preocupa su salud.

La segunda tarea de los profesionales sanitarios respecto al consumo de tabaco es facilitar el proceso de cesación, especialmente cuando quien fuma solicita ayuda, lo cual ocurre habitualmente tras uno o varios intentos en los que no se ha conseguido una cesación mantenida.

Esta tarea requiere profundizar en los diversos componentes de las conductas repetitivas y de los trastornos adictivos y la utilización de herramientas terapéuticas específicas: analizar y promover la motivación por el cambio, realizar un estudio en profundidad de las recaídas, descubrir los estímulos asociados al consumo y ayudar a enfrentarse a ellos, valorar las posibles funcionalidades de la conducta y emplear fármacos y otras estrategias útiles.

Date la oportunidad, consulta un especialista, preguntale a tu médico.

 

Dra. Adriana Angel
Jefa de Servicio de Cardiología del Hospital Militar Central
Directora del Consejo de Prevención Cardiovascular de la Sociedad Argentina de Cardiología

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